ENTRE LÍNEAS
08 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL CASTRO Alobre no sólo es un yacimiento arqueológico de interés histórico, que lo es. También es la primera piedra sobre la que construir un futuro para Vilagarcía basado en el turismo y en la puesta en valor de los recursos urbanísticos y medioambientales de la ciudad. Ese futuro es incompatible con la urbanización de la finca en la que se encuentra el castro. Y mucho peor si los planes pasan por urbanizar la zona tal y como pactaron los propietarios con el Concello. ¿Edificios de bajo, tres plantas y ático junto al soñado museo arqueológico al aire libre? Suena a chapuza total. Evidentemente, los dueños de la finca no estarán de acuerdo, pero la mejor solución es que el Ayuntamiento les permute sus terrenos por otros en los que no haya trabas para urbanizar. Porque ese castro está en su propiedad. Pero es de todos los gallegos.