El palomar El capitán del «HMS Ocean» visitó la ciudad arousana, en la que dijo sentirse «como en casa». Junto al alcalde, llevó flores al cementerio naval británico de Rubiáns
31 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El capitán y parte de la tripulación del HMS Ocean , atracado estos días en Vigo, se acercaron ayer hasta Vilagarcía para revivir los años en los que la Royal Navy hacía su parada de invierno en la ría de Arousa. Tony Johnstone-Burt dijo sentirse «como en casa» en la ciudad. Y no es de extrañar. Nieto e hijo de marinos, tanto su abuelo como su padre atracaron más de una vez en Vilagarcía en aquellos tiempos en los que la Armada inglesa se dejaba ver una vez al año por estas tierras. «Quizás seamos primos», bromeó el alcalde, Javier Gago , a lo que el capitán inglés contestó con el inconfundible humor de las islas: «Lo que espero es no encontrar ahora a nadie de la familia cuando visitemos el cementerio». Un buque ambivalente El HMS Ocean tiene doscientos metros de eslora y una tripulación permanente de 350 hombres. Es una plataforma de aterrizaje de helicópteros, aunque también hace funciones de transporte de tropas, con una capacidad para 1.500 efectivos. Por sus características, puede convertirse en un abrir y cerrar de ojos en un barco para el reparto de ayuda humanitaria o en una poderosa arma de guerra. «Lo mismo lanzamos un millón de sacos de arroz que desplegamos mil hombres en combate», volvió a bromear Tony Johnstone-Burt. Sus misiones más recientes les han llevado a Honduras para ayudar tras el huracán Mitch , a Sierra Leona, donde la pésima situación del país les obligó a ir dos veces, a Afganistán y a Irak. Homenaje a los caídos de la Armada inglesa Tras la recepción en el Concello, la comitiva se trasladó hasta el cementerio de la armada británica de Vilagarcía, situado en Rubiáns. Allí, los dos capellanes del Ocean rezaron por los marinos británicos que perdieron sus vidas durante las estancias de la Royal Navy en la ría de Arousa. Dos grandes coronas de flores y un toque de trompeta a cargo del niño de la escuela municipal de música Víctor Bouzas pusieron el punto final al sentido homenaje.