Crónica | Un pleno «intenso» en el salón noble de O Grove EL ACUERDO SOBRE LA Z-14 La presencia de público alteró la sesión plenaria: los aplausos y abucheos del respetable hicieron que Meis y Filgueira se entrelazasen en una agria discusión
27 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l jueves hubo más que palabras en el salón noble meco. Los aplausos del público -23 personas vestidas con camisetas de la plataforma meca presenciaron la sesión- lograron darle salsa a un debate que, de ceñirse estrictamente al orden del día, no tendría demasiado atractivo. Las chispas saltaron en pleno debate del punto más importante de la sesión -la ordenanza para regular el uso de la parcela Z-14-. Los protagonistas, además del respetable, fueron Fernando Meis y Aida Filgueira. El lío empezó por poca cosa. El PSOE presentó una serie de enmiendas a la ordenanza de carácter medioambiental que proponía el PP sobre el Monte Central. Las propuestas de los socialistas, que parecían contagiados por el famoso talante de ZP, se ceñían a cambiar la redacción del texto. Por ejemplo, donde decía «o Concello ten a obriga de coidar do parque», los socialistas pidieron que se obviase lo de la obligación y se dejase la cosa en «o Concello ten que coidar o parque», por aquello de que así no sonaba como «algo que impone alguien», según dijo Aida Filgueira. Así, el PSOE pidió que se fuese cambiando párrafo por párrafo la ordenanza. Las modificaciones sulfuraron a Fernando Meis -cuya concejalía se encargó de redactar la dichosa ordenanza-, quien aseguró, durante su intervención, que le «irrita e indigna a actitude de Filgueira». Cuando esas palabras salieron de su boca, los abucheos y risas del público se hicieron notorios. A partir de ahí, todo fue a peor. A Meis le jugó el lenguaje una mala pasada. El edil quiso advertir a los socialistas de que no pueden faltar a las comisión informativa donde se debatió la ordenanza y luego ir al pleno y «a punta de pistola querer meter un montón de enmendas». La que se armó. El público -entre el que que había miembros de la ejecutiva socialista - no toleró dicha expresión y pidió a Meis que retirase esas palabras. Lo hizo y advirtió además de que si la gente no le entiende se expresará «doutro xeito». Luego habló Filgueira. Lo hizo con un discurso que llenó el salón noble de aplausos: «Señor Meis, para que todos esteamos aquí vivos e en liberdade moitos tiveron que morrer a punta de pistola porque algúns non querían democracia». Hay dos conclusiones claras de toda la riña. Una: estamos en campaña electoral y el ambiente está más que crispado. Dos: si hay público en la sala, hay que lucirse.