«Y aún lo cogen con las manos»

María Hermida
María Hermida VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Crónica | La visita de veinte expertos en gastronomía a la ría de Arousa Un grupo de jóvenes de todo el mundo desembarcaron ayer en Cambados. Lo que más les impactó: ver a las mariscadoras «haciendo ese trabajo tan tradicional»

26 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La universidad de Colorno, en Italia, ofrece un máster para especializarse en gastronomía. El prestigio del curso hace que, año tras año, jóvenes de todo el mundo intenten colarse en él, para lo que tienen que pasar unos exámenes «tremendos de verdad», según ellos mismos cuentan. En esta ocasión, los que pasaron la criba fueron 27 muchachos -hay italianos, finlandeses, japoneses, estadounidenses, suizos y mejicanos- que desde hace una semana recorren España para observar los ciclos productivos de diferentes alimentos. Ayer desembarcaron en Arousa. Su primera parada fue Cambados. Y dio para mucho. A las diez de la mañana, los jóvenes de apean de un autobús blanco con destino a una bodega todavía con el sabor de los quesos de Arzúa que probaron el miércoles en el paladar. Les impacta la producción del vino, aunque la mayoría opina como Katrin Hofstetter, de Zurich, que dijo que «es todo muy moderno, como lo que vimos en el vino de la Ribera del Duero». Esta joven, de un rubio alpino inconfundible, está en el máster porque quiere especializarse en periodismo gastronómico. Después de haber trabajado en la televisión estatal suiza, hizo las maletas a Italia porque le «gusta comer y todo lo relacionado con la comida, que es lo mejor del mundo». A los pocos minutos de decir estas palabras, la muchacha abre los ojos como platos. Ella y sus compañeros están viendo a las mariscadoras con el sacho y el rastrillo en ristre. La excursión se revoluciona al completo. «Lo hacen con las manos», «es con las manos», «mira, mira, con las manos». Ésas son las únicas frases que se oyen de boca de japoneses, italianos y finlandeses. Unos y otros repiten hasta la saciedad que es un trabajo «muy tradicional» y reconocen que, aunque ya lo habían visto en fotografías, «no nos creíamos que no venían con máquinas a cogerlo». Esto último lo dice Shigen Hara, un japonés dueño de la cadena de restaurantes de sushi Nemoto, que no descarta incluir en sus cartas de platos el increible pulpo á feira. A su lado, y como traductor, está Adrian Bindella, un suizo cuya familia también está volcada de lleno con el sector de la hostelería y que intentará llevarse «unas ideas de lo que se hace aquí para ofrecer a los clientes». Mientras la guía de Guimatur les lleva por el paseo marítimo cambadés y les muestra los restos de una torre de defensa de la villa, los jóvenes preguntan por una cuestión en concreto: las mareas. Lo de la bajamar y la pleamar suena a chino para muchos de los italianos y suizos y no son pocas las explicaciones que tiene que dar la guía para responder a preguntas como «¿pero cuándo va a volver el mar a la playa?». Vigilando las almejas La última parada de la mañana es en la lonja. A la una de la tarde, apenas hay unas cajas de almejas en las numerosas cajas de plástico. Al verlas, de la boca de muchos sale el mismo comentario «dentro de una hora comemos marisco, seguro que hay de éstas». Acompañan la frase con una media sonrisa. Parece que se les pegó la retranca.