Oscuridades

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

20 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

PARÍS fue bautizada como la ciudad de la luz. A Vilagarcía podrían llamarle la ciudad de la oscuridad. Bueno, más bien la ciudad a oscuras. ¿Qué por qué? Pues porque a pesar de ser la octava ciudad de Galicia, de tener un puerto de interés general y de todo eso que nos decimos para autoconvencernos de que somos la leche, a pesar de todo eso, los apagones eléctricos son nuestra más triste realidad. Ayer sin ir más lejos, media hora de oscuridades en plena calle de la Baldosa. Comercios, bares, bancos y empresas parados porque Fenosa volvió a fallar. Y lo peor es que no es la primera vez. Ni la segunda, ni la tercera. Si te retrasas un poco en pagar el recibo de la luz Fenosa te la monta. Eso sí, cuando son ellos los que fallan, aquí paz y después gloria. Deberían indemnizar a los afectados. Hasta el último café que no pudieron servir.