ENTRE LÍNEAS
18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.SI HAY algo que detesto del verano son las moscas. No hacen más que aparecer dos rayitos de sol y nos invaden en tropel y por sorpresa, como si hubieran estado todas escondidas y llegaran de golpe. Las moscas son animales repugnantes. Sus patas tienen más bacterias que la sala de urgencias de un hospital. Son cochinas, pues les gusta más la mierda que a un tonto el chocolate. Por más que miro y remiro, no les encuentro utilidad más que la de darnos la lata, asquearnos con sus guarradas y molestar, que eso se les da muy bien. Sin embargo, ¿qué sería de las ranas sin moscas? ¿Qué comerían? Y las ranas son animales deliciosos, no sólo porque sus ancas estén de rechupete. Los batracios son simpáticos y encantadores. Así pues, este mundo extraño necesita de todos y de todo. Hasta de las moscas. A pesar de ser tan asquerosas.