ENTRE LÍNEAS
16 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA LLUVIA hace extraños compañeros de viaje. Ayer iba de camino al periódico cuando una señora que se cobijaba con su nieta en un portal me preguntó: ¿caballero, nos lleva? Pensé primero que necesitaba un coche, pero no, lo que precisaba era un paraguas. Por supuesto, la acompañé gustoso hasta su destino. «Tenemos que ayudarnos los unos a los otros», me decía la encantadora señora mientras se aferraba a mi brazo y yo, confieso, soy de la misma opinión. Días atrás, un aguacero tremendo hizo que fuese yo el que buscase refugio en un portal. Esa vez la tromba de agua me pilló sin paraguas. En aquel lugar nos juntamos varias personas. Unas conocidas y otras no. Tras una amena conversación concluimos que deberían poner servicio de bar en todos los portales para pasar mejor el rato en esas situaciones. O eso o alquilar paraguas.