El subconsciente

| SERXIO GONZÁLEZ |

AROUSA

NADA es más traicionero para un político en ejercicio que caer en el descuido y poner el piloto automático en plena rajada. Le sucedió al vicepresidente primero de la Xunta, responsable de Obras Públicas, cabeza de cartel del PP por Pontevedra y delfín tocado con birrete, Alberto Núñez Feijóo, esta misma semana, en Telesalnés. Hablaba Feijóo, medido y documentado, como es costumbre en él, acerca de las bonanzas de la gestión popular desde el desembarco de Fraga, allá por el 89. Tocaba glosar la política de empleo, y el conselleiro recordó las cifras arrepiantes del paro gallego a finales de los ochenta. «Collimos a Galicia perto do 20%... e ímola deixar por baixo do 11%». ¿Cómo? ¿Ímola deixar? Pese a los machetazos de la señora ministra y los gatillazos encadenados del BNG, parece que la cosa va a estar bastante reñida. Maldito subconsciente.