Homenaje de piedra y agua

La Voz

AROUSA

El palomar La escultora de Dena Ángeles Valladares acaba de imprimir su sello en memoria de los canteros pioneros de Porriño con una obra grande en proporciones y sentimiento

09 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque su obra no se ha prodigado lo suficiente entre los papeles de la comarca, en Dena trabaja y vive una de nuestras escultoras con mayor proyección internacional. Formada en Italia, varias de sus piezas pueden contemplarse en distintos lugares de la bota italiana y en plazas tan distantes como México o Siria. Ángeles Valladares no sólo es escultora, también es mestra canteira, la primera mujer en lograr un título reservado en Galicia casi en exclusiva a los hombres. Precisamente por ello, la pieza que se acaba de inaugurar en la zona franca de Vigo guarda un especial sentimiento para la escultora de Dena. Se trata de un homenaje a los primeros canteiros que abrieron las vetas de Porriño, aquellos hombres que con su esfuerzo y su visión marcaron el camino del que hoy es un próspero y reconocido mundo empresarial en torno al granito de primera calidad. La idea la propuso Juan Martínez, de la firma Vasco Gallega, la misma que recientemente adquirió el monasterio de Oia, hace dos años. Manos a la obra, la Asociación Galega de Graniteiros dio el impulso definitivo al proyecto, en colaboración con la Autoridad Portuaria de Vigo, que cedió los terrenos para ubicar la creación de Valladares. La artista de Dena presentó el diseño en septiembre, y hoy la piedra y el agua destacan contra el cielo de Bouzas. Cinco piezas La piedra y el agua son, ciertamente, elementos fundamentales en el homenaje escultórico a los canteros. Es evidente que el material básico no podía ser otro que el granito de Porriño, bien trabajado por las hábiles manos de Valladares, que dieron luz a un conjunto de cinco piezas y siete metros de altura. La imagen perfila a un cantero, con un poste al hombro, que desciende de una montaña con forma de dolmen. Ángeles respetó la fisura propia de la piedra y talló en ella cinco pías por las que cae el agua, que finalmente es recogida en una más grande, creando una suerte de estanque. Las entrañas ¿Por qué el agua? Porque es consustancial a la piedra, porque es ella la que, con el tiempo y la paciencia que sólo las fuerzas telúricas pueden atesorar, modifica y da forma naturalmente a la piedra. Porque el agua siempre emerge cuando se abre una cantera. Porque Galicia es, en definitiva, agua y piedra. El resultado puede contemplarse desde el 29 de abril en Bouzas. Y, háganme caso, merece la pena.