Tiempo

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

06 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

ES CURIOSO. Cuando eres pequeño, el tiempo transcurre primero en días y luego en meses. Así se mide la edad de los bebés. Y es normal. No son lo mismo nueve meses que catorce, aunque en un adulto ni se note. Es una de las cosas que sólo se aprenden cuando se es padre: a medir el tiempo en meses. Cuando el niño supera los 24 meses, su vida empieza a medirse en años, aunque hasta que cumpla 18 con frecuencia los meses tendrán su importancia. «Tengo doce años y medio», dirá para recalcar que no es tan pequeño. A partir de los 18, los años pasan rápido y cada 365 días. Sin unidades intermedias. Y llegas a la vejez y pasas a contar el tiempo no por los años que has vivido, sino por los que crees que te quedan. Así hasta que la muerte llama a tu puerta y la vida vuelve a medirse en días. Y ahí se cierra el círculo.