Tecnología

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

02 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

TODAVÍA me acuerdo de mi primer teléfono móvil. Debí de ser la tercera persona -de oficio legal, me refiero- en tener un teléfono móvil en Vilagarcía. Fue un motorolo de aquellos enormes y me lo regaló mi mujer. Recuerdo que pesaba lo suyo en el bolsillo y que me daba vergüenza sacarlo en la calle porque quedaba un poco de chuliyeah . Hoy en día tiene móvil hasta el hámster de mi vecina. Lo mismo pasa con Internet. Al principio resultaba algo misterioso, casi mágico. Sin embargo, el trabajo diario de millones de personas ya no sería posible sin la Red. Es imposible abstraerse del bum tecnológico. El interés por estos aparatitos llega lejos. Mi madre, que aún no sabe dónde está la tecla rec del vídeo, tiene y usa sin embargo su móvil y rechista porque su telefono está desfasado y no hace fotos. Dónde iremos a parar.