Varias actas notariales respaldan la denuncia sobre las recetas de Durán

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

La demandante insta a la fiscalía y al Sergas a investigar los talonarios del centro de Baión En tres prescripciones médicas sólo figuran la firma del alcalde y el medicamento

28 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?obre las mesas de la delegación provincial del Servicio Galego de Saúde y de la fiscalía de Pontevedra figura, desde el miércoles, una dura denuncia acerca del comportamiento profesional del alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán. La denunciante, Fátima Villamil, vecina del municipio arousano, acusa al regidor de firmar desde el centro de salud de Baión, donde ejerce como médico, recetas en blanco, que posteriormente serían cubiertas en la farmacia de la misma parroquia vilanovesa. La reclamación está avalada por tres actas notariales, que confirman que las copias de las prescripciones facultativas que acompañan el escrito de denuncia se corresponden, efectivamente, con los originales firmados por Durán. En esas tres recetas figuran únicamente la rúbrica del alcalde y los medicamentos que se prescriben. Pero no la fecha en que se dispensan, ni los datos correspondientes tanto al facultativo que las expide como al paciente al que se dirige el tratamiento. En otras dos sí se identifica al médico, pero se trata de la persona que puntualmente sustituía a Durán en jornadas en las que tuvo que ausentarse, mientras que la firma que les da validez sigue siendo la del regidor. La demanda insta al Sergas a abrir un expediente administrativo «con la finalidad de establecer las responsabilidades a que hubiera lugar». Al menos, «en tanto en cuanto no se incoen diligencias penales que pudieran paralizar su tramitación». Porque la demandante acude también al ministerio fiscal, ante la creencia «de que se pudo haber cometido un hecho de naturaleza delictiva». La finalidad de la reclamación es que la fiscalía «abra las correspondientes diligencias informativas respecto de todas las recetas expedidas -en una fecha concreta- del talonario del señor Durán». Y, en su caso, la apertura del procedimiento judicial a que hubiese lugar. La demandante se refiere a un día de finales del año pasado, en el que Durán Hermida se hallaba ausente de su puesto de trabajo «por razón de sus ocupaciones públicas». A pesar de no estar presente, «se expedieron en ese mismo día recetas de su propio talonario, con su propia firma y totalmente en blanco, cubriendo solamente el espacio destinado al medicamento solicitado», señala el escrito dirigido al fiscal.