La anulación de una parte del deslinde ha hecho rebrotar la vieja aspiración del colectivo Su única pretensión es hacerse con el canon que deberán pagar los adjudicatarios
28 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a reclamación de un particular obligó a Costas del Estado a rehacer el deslinde de una parte del istmo de O Bao. Pero las cosas de palacio van despacio, y ese proceso de revisión se cuece a fuego lento en los despachos gubernamentales. Mientras tanto, la franja de terreno afectada se ha convertido casi en tierra de nadie. Y aprovechando esa circunstancia, la comunidad de montes de Noalla ha retomado su aspiración de hacerse con el control de los dos quioscos de playa instalados en ese espacio. Dos quioscos de cuya concesión se encargaba últimamente el Concello de O Grove por decisión de Costas. «Al estar el deslinde anulado, Costas del Estado pierde sus competencias», explicaba ayer Joaquín Silles, de los comuneros de Noalla. Esa entidad, «generalmente cede a los Concellos la adjudicación de ese tipo de servicios». Ahora, los comuneros confían en ser ellos los que cobren el canon que corresponde a esos dos quioscos, aunque «la licencia de actividad que debe pagar el establecimiento la cobrará el Concello de O Grove». Precisamente, el pliego que regirá la adjudicación de los servicios de la playa de A Lanzada era uno de los asuntos debatidos en el pleno celebrado ayer tarde en el consistorio meco. Según la información de la que disponen los comuneros de Noalla, el ayuntamiento pretende adjudicar los trabajos a una única empresa para homogeneizar la imagen que ofrece la playa. «Si esas informaciones se confirman y finalmente es lo que acuerdan, nosotros no tendríamos ningún inconveniente en atender a la petición del Concello de O Grove», señalaba Joaquín Silles.