Análisis | El trago del anticipo electoral en Arousa El BNG tiene los deberes casi hechos pero la casa revuelta, el PSdeG va a la carrera y el PP resuelve con calma
21 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?enos de dos meses para las elecciones autonómicas. El anuncio cayó como un jarro de agua fría en círculos socialistas, como un vino dulce que paladear con detenimiento entre los populares y de forma variable en los ámbitos nacionalistas, que tienen motivos más importantes de preocupación. El PP, como es lógico, se toma las cosas con calma. Por algo son ellos quienes marcan el ritmo desde el gobierno de la Xunta. En Pontevedra tienen los cinco primeros puestos bastante claros, y, a diferencia de otras citas más peleadas de puertas adentro, el resto será cuestión de reunir a las direcciones provinciales y al comité electoral para que Fraga dé el visto bueno. El Bloque está a medio camino. Tiene los deberes prácticamente hechos, porque la revuelta de Baltar en otoño y los problemas de salud del presidente de la Xunta dispararon ya por aquel entonces el mecanismo para la confección de las candidaturas. Los nacionalistas lidian con sus propios problemas, y tras el derroque de Beiras pocos pueden vislumbrar ahora si el adelanto electoral podría funcionar como lenitivo para atajar sin más dolor la sangría interna o, por contra, profundizar las heridas y desembocar en una caída en las urnas el 19-J. Donde la operación conservadora no ha gustado en absoluto es en el seno del PSOE. Los socialistas se veían con medio año por delante para reconstruir una imagen meneada por las zozobras del Plan Galicia y recuperar su gancho electoral de hace meses, exprimiendo el efecto Zapatero y los anuncios de inversiones. En Pontevedra falta perfilar si el alcalde de Vilagarcía, Javier Gago, se incorpora a la candidatura. De no ser así, podría contar con un alto cargo en la Administración autonómica si finalmente suena la flauta y el PP pierde. Incluso a Esquerda Unida, que esperaba escoger en mayo a su nuevo secretario xeral en Galicia, le ha pillado a contrapié el anuncio. Arousa, asegurán, tendrá destacada representación.