El palomar Ésa seguro que fue la frase de María Araújo para evitar que los vecinos se colasen en una de las escenas de «A Cadros», el cortometraje que ayer se grabó en Vilagarcía
16 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Las calles de Vilagarcía se convirtieron ayer en un plató de cine. Y, por supuesto, yo no me lo perdí. Se rodaba el cortometraje A Cadros, que trata sobre los devenires de la vida de un pintor, por las calles de la capital arousana. Qué pasada. Como si de una macroproducción se tratase, los chavales sacaron a la calle cámaras y demás artilugios necesarios para rodar el corto. Una de las personas que más ajetreada tuvo la mañana, como puede verse en la imagen, fue María Araújo, quien tuvo que convencer a los vecinos para que no se colasen en alguna escena. Muy bien por ella. Qué envidia Les tengo que confesar que yo ayer sentí una envidia enorme de los protagonistas de este trabajo. Y es que no les voy a engañar, a mi lo de ser actriz me tira lo suyo. Me encanta eso de meterse en la piel de los personajes. Que hoy toca ser médica, pues a ello. Que toca ser música, a tocar la gaita o la guitarra eléctrica. Pero sabrán también ustedes que, así tan resuelta como aparento, en el fondo son un pelín tímida, así que no me atreví a presentarme al cásting que estos amabilísimos chicos hicieron el otro día en el auditorio. Para la próxima no falto. Se lo aseguro.