Cinco claves para un descenso

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | El tropiezo histórico del Extrugasa La mala estructuración del plantel, la irregularidad de todas las extranjeras o la marcha de Coker ayudan a explicar el desastre

11 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?arlos Colinas aseguraba antes de comenzar la Liga Femenina 2004-05 que esta temporada el club tenía que olvidarse ya de la permanencia como objetivo. La intención era crecer, había que ser más ambicioso. Sin embargo, los pilares no fueron todo lo sólidos que se esperaba y la aventura ha naufragado hasta el descenso. Estas son algunas de las claves para explicar un tropiezo inesperado y que obliga a la junta directiva a iniciar un nuevo proyecto. Los responsables del club ya han comenzado a trabajar en lo que se espera que se convierta en una campaña de transición, la 2005-06, que culmine con el retorno a una competición que nunca se debería haber abandonado. Muchas bases y ninguna directora de juego. La marcha de Clara, a la que se le quiso dar menos importancia al principio de la que tenía, dejó al equipo huérfano en la dirección. Colinas decidió apostar por Sara Gómez, pero, posiblemente, la que menos se lo creía era la propia jugadora. Por el puesto de base fueron pasando, Sara, Montse, De Mondt -cuando ya se atisbaba el desastre-, Tamicha Jackson y Cristina Sousa. Ninguna, salvo partidos puntuales, fue nunca capaz de manejar el timón con buen criterio. Las extranjeras, por debajo de lo esperado. El primer batacazo fue Andra Mandache. La rumana era una de las apuestas más fuertes del club y nunca pasó de proyecto. Las dos belgas empezaron bien, pero acabaron por demostrar que son más jugadoras de equipo que capaces de tirar de un plantel. Cristina también decepcionó, Coker es un caso aparte y el paso de Ashley Robinson y de Tamicha Jackson fue testimonial. Siete foráneas en un año parecen demasiadas, de todas formas. La dependencia de Monique Coker. En aquella entrevista publicada en La Voz de Galicia en la que Carlos Colinas aventuraba un objetivo ambicioso para el club, también afirmaba que el Extrugasa no podía depender de Monique Coker. Igual esa era la intención, pero los hechos acabaron por demostrar que el equipo vivía casi exclusivamente de la americana. Falta de experiencia del plantel. Esta circunstancia viene de la mano de la anteriores. Al Extrugasa se le escaparon muchos partidos igualados, en una competición igualada, debido a la inexperiencia de la mayor parte del plantel. Sara tiene diecinueve años, Montse apenas jugó las temporadas anteriores a la sombra de Clara, las dos belgas eran suplentes en sus equipos precedentes, y la rumana y la norteamericana eran también neófitas en esos temas. En estas condiciones, la temporada parecía una aventura. El último partido fue el mejor ejemplo de que faltaba un faro con suficiente luz para guiar a un equipo que tenía todo a favor y que fracasó cuando lo tenía más fácil. La marcha de Carlos Colinas. El problema no era que el técnico se fuera o no. El problema fueron las circunstancias en que se produjo su salida del club. La primera vuelta finalizó a mediados de diciembre. Ahí, el equipo acumulaba diez derrotas consecutivas. Sin embargo, no fue hasta el regreso de las vacaciones cuando se decidió la sustitución. Antes, el técnico que se iba y la directiva ya habían acordado el fichaje de la base americana Tamicha Jackson, que no fue del agradado del nuevo entrenador, y que duró un mes. Entretanto, el partido ante el Ros Casares tuvo que ser dirigido por el segundo entrenador.