MAR DE FONDO | O |
06 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.NO ANDAN bien las cosas en la principal sociedad de Vilagarcía. Los manejos de Vallejo pusieron punto final a una era de optimismo irrefrenable mientras los agujeros económicos y los secretos a voces carcomían la entidad. Él se fue, pero los problemas se quedaron en la casa común. La ciudad deportiva no arranca, pero en ella reside su futuro. No queda otra que apretar los dientes.