Coherencia

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

04 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EL CHE Guevara vivió siempre como un revolucionario y prefirió morir en Bolivia a llevar una tranquila existencia como ministro en Cuba. Su coherencia personal es lo que le convirtió en un mito. Juan Pablo II pregonó que el sufrimiento del ser humano le acerca a Dios y enfrentó su calvario con una firmeza que le engrandece a los ojos no ya de los católicos, sino de toda la humanidad. La historia se escribe gracias a la coherencia de unos pocos hombres y mujeres que, como Gandhi, Teresa de Calcuta, Luther King o Nelson Mandela fueron siempre fieles a sí mismos. El Papa es también uno de esos hombres. Hay quien ha dicho que su sufrimiento público fue innecesario y hasta reprobable. Yo admiro su coherencia, su fuerza y la forma en la que dio ejemplo. El sucesor de Pedro no se jubila. Debe morir en el cargo y portando su cruz.