AREOSO | O |
30 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ESTE REVIVAL casposo y morriñento de las series basadas en los años setenta y la movida de los ochenta deja bien claro que quien hoy tiene la pasta ronda los cuarenta y peina tantas canas como los otrora pijos y hoy felices barrigudos chicos de Hombres G. Por eso las discográficas no paran de estrujarse los miolos para ver cómo nos siguen vaciando los bolsillos a fin de tocarnos la nostalgia. Y así no paran de salir versiones y revisiones de los grandes grupos de los ochenta, Serrat versionando a Sabina y Los Chunguitos visitiéndose de Loquillo. Cualquier cosa es posible, hasta que resucite Mecano. La fiebre no afecta sólo al panorama nacional. Ahora hay unos tipos que tocaron con Freddie Mercury y que se creen que son Queen y pueden subirse a los escenarios con otro vocalista que hasta le quiere imitar el bigote al inimitable. Y ya está bien, caramba, que no todo vale. Hay cosas con las que no se juega. Freddie Mercuri se murió diciendo que el show debe continuar y está claro que sus antiguos compañeros, sin respeto alguno por los muertos, le tomaron la palabra. Queen ya no es más que eso, puro espectáculo. Si seguimos así, dentro de poco Michael Jackson sacará un disco desde la cárcel.