La empresa Vía Libre considera también como barreras arquitectónicas los adornos que algunos vecinos colocan en las aceras, además de aquellos vehículos que se estacionan impidiendo el paso de los viandantes. También las obras mal señalizadas pueden constituir un problema. En los edificios públicos, los principales problemas se detectan en los accesos, como en la sede de la mancomunidad, en la que todo son escaleras. Se critica también el escaso espacio del que disponen otros inmuebles para la circulación interior, como en los colegios. Tampoco los mostradores de atención al público están adaptados para personas con problemas. Además, algunos baños de minusválidos están mal construidos y, otros, se utilizan como almacén. En el conjunto histórico existen varios problemas y, por ejemplo, a las ruinas de San Sadurniño es imposible llegar en silla de ruedas, al igual que a algunos cementerios. Pero el que peor parado sale es el sector del transporte, porque no existen vehículos públicos -como autobuses o taxis- adaptados. Plan de mejoras El documento incluye además un plan de las obras que sería urgente ejecutar en el municipio. Así, recomienda que se obre en el paseo marítimo, en las avenidas de Vilariño y Galicia y en el paseo de A Calzada. También en el concello, en la sede de la mancomunidad, en tres colegios, en el pabellón de San Tomé y en todas las iglesias del casco urbano.