Crónica | Tensión en la sesión plenaria isleña El ambiente político está muy crispado y se nota; los relajados plenos de hace unos meses han dado paso a sesiones en las que cualquier disculpa es buena con tal de discutir
04 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?o había pasado ni un minuto desde que se inició el pleno y ya comenzó la discusión. La discrepancia del portavoz de Independientes, Luis Navarro, con la redacción del acta del pleno anterior fue la chispa que prendió una tensión que ya no se relajaría en las dos horas siguientes. Frente a lo que venía ocurriendo en las últimas sesiones, todos los asuntos que se debatieron el jueves salieron adelante. Pero, eso sí, no sin debate. Dos fueron los asuntos más controvertidos de la sesión. Por un lado, el pago de las facturas reconocidas a la Compañía de Electrificación. Por otro, el área de reparto número 10, que llegaba al pleno por tercera vez. Tampoco el de la deuda de Goday era un tema nuevo para el pleno. Este punto había sido retirado del orden del día en la sesión celebrada en noviembre. El responsable de la empresa reclama al Concello una cantidad de 258.000 euros. Sin embargo, el alcalde sostiene que Vilanova sólo ha reconocido facturas con esta compañía por importe de 157.000 euros. Esta cantidad, por lo tanto, es la que el Concello de A Illa está en disposición de pagar legalmente a la Compañía de Electrificación. Plan de pagos Faltarían, por lo tanto, otros 101.000 euros hasta alcanzar la cifra reclamada por Goday. Para cobrar esta partida la empresa propone la elaboración de un plan de pagos. Sin embargo, Manuel Vázquez insiste en que esas facturas no han sido reconocidas por el Concello de Vilanova y, por lo tanto, al corresponder a unas fechas en las que el Concello de A Illa no existía, tampoco éste puede reconocerlas. El regidor ve, por lo tanto, dos salidas a esta situación. O bien solicitar al Concello de Vilanova el reconocimiento de esas facturas; o bien que la empresa reclame los pagos judicialmente. Y en este debate se centró la discusión plenaria en este punto que fue presenciado desde el público el gerente de la Compañía de Electrificación Manuel Goday. El Partido Popular mostró su oposición a abonar los 157.000 euros a Goday porque la situación no había variado desde noviembre, la propuesta tampoco y, por lo tanto, no iba a variar su voto. Por su parte, el BNG mantuvo su postura de que el Concello de A Illa no debería haber reconocido deuda alguna a raíz de la segregación, y por ello decidió oponerse al pago de esas facturas. Por último, Independientes por A Illa defendía la petición del empresario y solicitaba que, además de pagar los 157.000 euros, se elaborase un plan de pagos para abonar la cantidad restante. Luis Navarro forzó una doble votación. En primer lugar, se sometió al criterio de los grupos el pago inmediato de los 157.000 euros, que salió adelante con los apoyos del equipo de gobierno socialista y del propio Navarro. En segundo lugar, Independientes propuso la aprobación de un plan de pagos para la deuda restante. Pero se quedó solo a la hora de votar afirmativamente a esta propuesta que, por lo tanto, fue rechazada.