Manolo

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

26 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

MANOLO no era mi amigo. Ni un familiar. No fuimos juntos a la escuela ni jugábamos en el mismo equipo de fútbol. Manolo era el cajero de mi banco, el Popular. La última vez que hablé con él le pregunté si estaba de vacaciones y me dijo que no, que de baja. Me quedé callado y tras el silencio llegó la palabra terrible, la que hiela, la que todos tememos. Cáncer. Manolo era un tipo excepcional. Convertía un trámite bancario en un momento de alegría. Era vital y transmitía su felicidad a los que le rodeaban. Manolo era un buen hombre. Uno de esos que nos hacen siempre falta. En estos meses mi familia y yo le hemos tenido presente en muchas ocasiones. Hemos deseado con todas nuestras fuerzas volverlo a ver en la caja del Popular, sonriendo. No ha sido así. La vida es a veces tan cruel y dura como bella. Hasta siempre, Manolo.