El palomar Le llaman «ping-pong», y es mucho más que el divertimento de una tarde de domingo con lluvia. Los alumnos del Cotarelo asitieron a una partida de campeonato
18 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?n este seco invierno, la cosa no importa demasiado, pero una de las muchas ventajas del tenis de mesa, frente a otras especialidades deportivas, es que no necesita demasiada infraestructura para poder practicarse. Un salón lo suficientemente amplio, una mesa bien pulida, raquetas asequibles, pelotas huecas y... a jugar. Pero no crean que se trata de un simple divertimento. Es mucho más, un deporte que da campeones, competiciones y fenomenal espectáculo. ?yer pudieron comprobarlo los alumnos del instituto Cotarelo Valledor. Mi amigo Chema puede estar tranquilio, el instituto Cotarelo Valledor, decíamos, de Sobradelo, no de Vilaxoán. Como en los buenos certámenes, la cosa empezó por una charla teórica, para ir centrando el tema. A continuación, la exhibición pura y dura, que contó con Stefan Moraru, jugador rumano del Liceo Casino de Vilagarcía (subcampeón de Europa juvenil, tres veces campeón individual de Rumanía y participante en tres campeonatos de Europa y del mundo), Jonathan Pinto, jugador venezolano de División de Honor del Establecimientos Otero, de Cambados (decimoséptimo clasificado en el campeonato del mundo juvenil), Antonio Castro y Xosé Luis Recuna, jugadores vilagarcianos de la segunda división nacional del Liceo Casino.