Una comparsa con autocrítica

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Reportaje | ¡Que llega el Contra-Bando! Unha Grande Chea dedica sus letrillas de este año a poner de verano a sus propios integrantes, aunque también ha encontrado hueco para hablar de los políticos

03 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Quizás porque este año celebran su veinte aniversario o quizás porque, de repente, les han entrado remordimientos después de veinte años de poner verde a todo el pueblo, lo cierto es que los integrantes de la comparsa cambadesa Unha Grande Chea han dedicado el Contra-Bando de este año a sí mismos. Eso sí, también han encontrado un hueco para hablar de la actualidad política y económica del municipio. El Contra-Bando es ya un cuadernillo en toda regla en el que las portadas de los principales periódicos de la comarca, incluida la revista municipal, recogen las últimas noticias de actualidad. En ellos anuncian que, en vista «da escasa mordente da fauna política actual» han decidido presentarse a las próximas elecciones municipales. Una decisión con la que el alcalde, José Manuel Cores Tourís, se muestra muy satisfecho porque «imos ter por fin uns rivais duros de pelear». Prometen a cambio «un médico para cada nado en Cambados, e un carniceiro para os que veñan de fora» y que «o paseo marítimo chegará ata A Pastora e continuará ata Oubiña». No se olvidan, por supuesto, de la venta de A Merced y destacan que «aparece o testamento da Francesa», en el que se dice que «os terreos son para os cambadeses ata que pase O Marino». También ha elaborado una encuesta «na illa de Rúa» para saber quién manda en Cambados. Un 99% opina que «o G-10», mientras que un 93% cree que en el BNG manda la UPG. En el Contra-Bando, el alcalde, José Manuel I, muestra su enfado porque han quedado sin invitaciones para la cena de hoy y repasa, uno por uno, a los integrantes de la comparsa. «Chupatintas, parásito, marinero sin luces, señorito do carallo, funcionario que defenestramos, o que tima aos vellos», son algunos de los calificativos que emplea. Y promete «facer destes rojillos descoloridos uns homes endereitados e cambadeses de pro», concluye.