Análisis | La doble fila en el centro de Vilagarcía En la ciudad se adosan más multas por pasarse de tiempo en zona azul que por dejar el coche en doble fila, un habitual tormento para el conductor en el casco urbano
29 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Un paseo de veinte minutos por las calles del centro urbano de Vilagarcía no supera la prueba del algodón; las infracciones de tráfico en lo que a aparcamientos se refiere superan con mucho la anécdota. En la avenida de A Mariña hay cinco coches parados en línea amarilla. Casi que se les perdona, porque suelen ser trabajadores o clientes de los establecimientos comerciales sitos en la zona. Más adelante, un vehículo entra, tan campante, por una de las calles peatonalizadas recientemente y en las que está prohibida la circulación. Pero es en la plaza de la Independencia y en la de España donde todo el monte parece ser orégano para los que conducen con prisa. Hasta doce coches aparcados en doble fila y siete en línea amarilla en tan corto recorrido. Y ni un solo policía local alrededor. La hora de la partida Pero nada de lo visto supera la calle Cervantes. Allí es costumbre que el coche quede aparcado en doble fila mientras se echa la partida en el bar de enfrente. A veces la timba está tan entretenida que el conductor atrapado en la doble fila puede quemar la bocina del coche antes de que el dueño del vehículo obstructor se dé por aludido. Es una calle curiosa, porque lo habitual es que en ella no haya una plaza libre ni en la fila ilegal. Con este panorama se podría pensar que los agentes locales hacen su agosto poniendo multas a esgalla a los que se aplican lo de aquí te pillo, aquí te mato para aparcar. Pero no es así. El número de denuncias por aparcar en zona azul supera con creces las de la doble fila. El año pasado se interpusieron 389 multas por esta cuestión en el municipio, frente a las 1.202 remitidas por pasarse de tiempo o no colocar el disco en las áreas con horario limitado. El importe de la sanción, además, es el mismo: treinta euros. Eso sí, si el que está mal aparcado entorpece el tráfico o impide la salida de un garaje la sanción crece considerablemente, hasta los 124 euros. La mayor parte de las sanciones son por este motivo. El año pasado, 174 fueron por aparcar en doble fila simplemente, y 124 por obstaculizar el tráfico. La policía local reconoce que la doble fila llama más la atención que el aparcamiento indebido en zona azul, pero subraya que el número de sanciones no es ni más ni menos que una cuestión matemática, que las denuncias están en relación directa con el número de infractores. Sin espacio A los conductores, en cambio, lo que realmente les desquicia es encontrarse un coche aparcado delante de su plaza de garaje o que no quede espacio libre para circular por culpa de la doble fila. Sobre todo teniendo en cuenta que hay calles en el centro de la ciudad que parecen territorio comanche y conductores enganchados a dejar el coche donde les quepa o donde les peta, simplemente.