ENTRE LÍNEAS
22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LO TENGO decidido. Voy a votar sí a la Constitución Europea. Hay cosas en ella con las que no estoy de acuerdo, es verdad, pero son más los aspectos que me disgustan de la Carta Magna española y tampoco ha pasado nada en estos 26 últimos años. Nada malo, quiero decir. Buenas, muchas cosas. El caso es que mi sí a este paso adelante en la construcción de la UE no tiene nada que ver con los más de 400 artículos que componen la Constitución. No, para nada. Yo soy un europeísta convencido. Y cada vez más. ¿Y por qué? Porque hace largos años que me he percatado de que al amigo americano le pone muy nervioso el proyecto de una Europa unida y fuerte. Sobre todo porque somos el ejemplo de cómo se puede conjugar la economía de mercado con las protecciones sociales. Y ese es un mal ejemplo para la América caníbal de Bush y compañía.