Desarrollos Vilanova, la empresa que está tratando de construir el centro comercial de San Miguel, quiso ayer defenderse de todas las acusaciones que se han vertido sobre esta iniciativa en los últimos días. La firma defendió la limpieza urbanística de un área comercial que, en su opinión, servirá para solucionar «la escasez de oferta comercial, el paro y la reactivación económica de esta localidad». La compañía afirma que cuando fijó su atención en la comarca de O Salnés pretendían «suplir el déficit de este tipo de oferta identificado en dicha comarca». Escogieron entonces dos ubicaciones, Vilagarcía y Vilanova. En el primero lo único que la empresa recibió «fue el más absoluto desinterés» y, en el segundo, «la propuesta fue bien acogida por el Concello». No en un polígono Desarrollos Vilanova afirma también que no escogieron un polígono industrial para ubicarse «porque no está permitida la actividad de un centro comercial» y recuerda que todos los comercios y supermercados de la comarca están ubicados en cruces estratégicos de carreteras o calles. También quiere aclarar las acusaciones de «pelotazo urbanístico» y sostiene que los terrenos comprados era rústicos «con un bajo valor económico». En este sentido, añade también que mientras las expropiaciones para el polígono de Baión se están pagando a diez y doce euros el metro, la firma ha llegado a acuerdos con los propietarios «valorando las fincas a más del doble e incluso el triple». Destaca que «sin el trabajo y la inversión de nuestra empresa, esos terrenos seguirían siendo rústicos y su valor económico muy reducido». Las plusvalías La compañía que promueve el proyecto también aclara que en las plusvalías de esta operación participan los propietarios de los terrenos, «y obviamente debe participar nuestra empresa, que es la que invierte y arriesga en el desarrollo del proyecto». Ahora se pregunta qué buscan aquellos que atacan este proyecto y si quieren perjudicar a los cien propietarios de los terrenos para que sus fincas vuelvan a costar diez euros. Así, acusa a los que rechazan el centro comercial de «estar jugando con las necesidades, ilusiones y proyectos de futuro de más de 700 familias de Vilanova». El PXOM La firma recuerda también que el PXOM «ha seguido su tramitación tal y como marca la ley» y que ha recibido el visto bueno de la Xunta, por lo que entiende que su tramitación «ha sido respetuosa al máximo con las leyes». En este sentido, sostiene que los que intentan «torpedear» el documento «buscan retrasar el desarrollo y el crecimiento de Vilanova». Por último, anuncia que seguirá adelante con esta iniciativa y deposita su confianza «en que prevalezca el buen criterio, ajeno a intereses políticos o partidistas, de los vecinos de Vilanova que han acogido con entusiasmo el proyecto del centro comercial».