El palomar Es delicioso y está tocado por la suerte. El crustáceo más famoso de O Grove repartió ayer premios entre quienes animaron, de una manera u otra, su fiesta
07 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Tengo un amigo que siempre hace trampa para apresar el trozo de rosca de Reyes en el que va la sorpresa. Él dice que, simplemente, tiene buena mano. Este año me lo voy a llevar a las jornadas gastronómicas del centollo de O Grove, para poner a prueba esa suerte que dice que tiene. Si es así, seguro que nos comeremos un centollo de esos que llevan premio. Ya sabe, un centollo igualito al que el pasado diciembre saborearon el madrileño Esteban Dielen y la extremeña María José Gómez -cada uno por su lado, se entiende-. Me imagino a los dos rellenado el cupón que repartían en los restaurantes con total escepticismo. «¡A ver si nos toca!», dirían, como dijimos todos los que hicimos aquel gesto. Pero a ellos les tocó, y yo tendré que ahorrar para poder pasarme un fin de semana de lujo en el Hotel Hesperia de A Toxa, con tratamientos de balneario incluidos. ?ese al premio, los afortunados turistas no pudieron estar ayer en O Grove para recoger sus galardones. El acto tuvo lugar en Beiramar, al lado del restaurante que ganó el concurso de platos. Hablamos del Ruamar, un establecimiento más o menos joven que conquistó los paladares del jurado con una «cesta de centollo, aguacate y vieira con culís de piquillo». No voy de farol: yo degusté ese plato, y les aseguro que bien valía un premio. Y eso que, en el fondo, estoy segura de que la mejor forma de cocinar el centollo es cociéndolo y punto. Solo de pensarlo, se me hace la boca agua. Del bronce al cristal El Ruamar recibió, como premio, una insignia e bronce que lucirá en su fachada y que lo acreditará como ganador del primer concurso de platos de la fiesta del centollo. La cristalería Adelina también recogió ayer su premio. La imaginación que en ese comercio derrocharon en su escaparate les ha servido para lograr un viaje al hotel de la cadena Hesperia en Mondariz. ? a finales de año, en la próxima fiesta, habrá más centollo, más premios, más premiados y más actividad cultural alrededor de las jornadas gastronómicas. Lo prometió el alcalde.