Remando hacia Madrid 2012

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA

AROUSA

Reportaje | El futuro del piragüismo arousano La cantera del As Torres sigue dando sus frutos. María Pérez, Natividad Busto y Cristóbal Llerena se entrenan cuatro horas al día con la ilusión de ser olímpicos

30 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?ntre cuatro y cinco horas de entrenamiento. Ese es el guión que acompaña cada día de la semana a Cristóbal Llerena, Natividad Busto y María Pérez desde hace varios años. Su objetivo, poder ser olímpicos en el año 2012 -«os equipos para as olimpiadas do 2008 xa están casi pechados», apunta Cristóbal-, una ilusión tan ambiciosa como complicada pero hacia la que, de momento, parecen encaminados. Cristóbal, Natividad y María son tres productos más de la escuela del As Torres. Una escuela o un milagro, no se sabe muy bien, pero lo cierto es que el catoirense es uno de los mejores clubes de piragüismo de España. Las dos chicas son del pueblo, por lo que como explican ambas su camino de entrada hacia la piragua fue similar. «Xa tiña familiares facéndoo, polo que os meus pais estaban curados de espantos», explica Natividad Busto. El caso de Cristóbal es distinto. Él es de Valga «pero un día deume a venada e apunteime». Ese arrebato desembarcó en una prometedora carrera en las categorías cadete y júnior y en su reciente inclusión en la selección gallega sub 23 y, por lo tanto, el ingreso en el centro de Pontevedra. María Pérez también emigró. En su caso hacia Madrid, concentrada con el equipo nacional sub 23. María está ahora a la espera de que la convoquen para el equipo nacional absoluto. Le dicen que tiene opciones de conseguirlo. A partir de ahí, repetir experiencia en un campeonato mundial o en un europeo son los pasos a seguir. Sus mayores esperanzas se centran en la inclusión en un K-4. La benjamina del grupo es Natividad Busto. Con diecisiete años recién cumplidos se pasa toda la temporada en Murcia. Su día se reparte entre las clases y el instituto y dice que es mucho más fácil entrenarse en el Ulla que en el Mediterráneo, donde el viento y las olas complican muchos días la navegación. Para Cristóbal, la temporada se presenta muy complicada. En su primer año en la categoría sénior, prevé una competencia tan dura como para plantearse como principal meta estar entre los quince primeros en el campeonato de España. Los tres tienen muy claro que hacerse profesionales de su deporte es una tarea casi complicado. Y es que, a pesar del tirón de David Cal, vivir del piragüismo sigue siendo una utopía. «La mayoría de la gente confunde el remo y el piragüismo», apunta María. Cristóbal va más allá y mete el dedo en la llaga: «Non entendo como futbolistas de Terceira poden manter unha familia e palistas mundialistas estean así».