El nuevo eje del PP arousano

La Voz

AROUSA

La cosa política

18 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l cónclave provincial del pasado fin de semana ha consagrado a tres políticos arousanos como las principales bazas del Partido Popular de O Salnés. Y, por primera vez en mucho tiempo, el eje formado por Ribadumia, Cambados y O Grove pierde fuelle mientras las prioridades populares basculan hacia Vilagarcía y Vilanova. Esto, más que ningún otro factor, indica hasta qué punto las urgencias electorales y las difíciles perspectivas ante las autonómicas están imprimiendo cambios sustanciales en el esquema de los conservadores de la comarca, que buscan apuntalar sus mayores bolsas de voto bruto por encima de cualquier otra consideración o pasadas alianzas municipales. En unos comicios de circunscripción provincial, como los que se avecinan, no cuentan las alcaldías ni las victorias locales, por abultadas que sean, sino el número de sufragios cosechados. Y visto lo ocurrido en las pasadas generales, alguien parece haberse percatado de que, pese a perder frente al PSOE, Vilagarcía, por sí sola, aporta tantos votos a los conservadores (8.673) como Cambados (4.520), O Grove (2.649) y Ribadumia (1.513) juntos. No es extraño, por tanto, que Tomás Fole sea aupado al comité de dirección del PP de Pontevedra. El asalto a la alcaldía El político vilagarciano está siendo claramente potenciado. Y la lógica de su proyección no sólo persigue la recolección de votos en las elecciones gallegas, sino también el asalto a la alcaldía de la tercera ciudad de la provincia en el 2007. Un objetivo que, por primera vez desde 1991, ofrece posibilidades para el PP. Si no de formar gobierno, sí al menos de dar la batalla por convertirse de nuevo en la lista más votada. Para ello, Fole necesita ganarse el favor de José Luis Rivera Mallo y la consiguiente reintegración de sus independientes. Algo en lo que ya andan los conservadores vilagarcianos. Entretanto, el gobierno socialista de la ciudad monta en cólera cada vez que el portavoz popular sale en una foto, visita unas obras o interpela a los vecinos que aguardan en el Concello a ser recibidos por el concejal de turno. A Fole le han llovido epítetos de todos los colores, especialmente por parte del concejal de Cultura, Roberto Araújo , muy abrupto en este tema, pero también por el alcalde Javier Gago , y el número 2 de Ravella, Jesús Paz . Tal virulencia es interpretada en algunos círculos políticos en clave de nerviosismo y reconocimiento tácito de que el conservador puede ser un serio contrincante. La reconversión de Durán El caso de José Juan Durán , flamante secretario de organización del comite de dirección provincial, es completamente distinto. El político vilanovés procede de una línea muy dura. Tras su desembarco junto con su hermano Gonzalo en Vilanova, José Juan se aplicó con contundencia a la eliminación de rivales internos en el seno de la agrupación local, de la que es el máximo responsable. Una vez fuera de juego los históricos, y obtenido el gobierno municipal a raíz de la emancipación de los isleños, su trabajo se centró en el machaque sin concesiones de cualquier forma de oposición. Artimañas como las llamadas telefónicas intempestivas o los anónimos han sido asociadas y denunciadas como partes integrantes de su estrategia demoledora. Sin embargo, las otroras magníficas relaciones entre los hermanos Durán no son lo que eran. El distanciamiento entre Gonzalo y José Juan se escenificó públicamente con motivo del rocambolesco cese de Ana Santórum como directora de la Casa do Cuadrante, decisión que se atribuyó de forma unilateral a José Juan y que motivó un amago de dimisión por su parte. Y el vilanovés ha sabido aprovechar el tempo para marcar distancias con respecto a una gestión municipal muy polémica, cuya área urbanística esta siendo gravemente cuestionada en ámbitos judiciales. Poco a poco ha ido ganando peso, primero como diputado provincial, y desde el sábado como miembro de la dirección de un partido para el que garantiza más del 50% de los sufragios en su municipio. José Juan Durán ha adoptado un comportamiento institucional, por encima de querencias locales, que le ha hecho acreedor de la confianza de Rafael Louzán , el mismo a quien Gonzalo telefoneaba airadamente cuando ocupaba una de las vicepresidencias de la Diputación. Habrá que comprobar hasta qué punto pueden pesar ahora en José Juan los continuos desagravios que tradicionalmente han dispensado a Vilanova otros compañeros de partido, especialmente desde Cambados. Louzán en la cúspide En la cúspide de todo este esquema se sitúa, por supuesto, Rafael Louzán. El de Ribadumia se ha desvelado como un auténtico superviviente, favorecido por las riñas fratricidas y la necesidad del PP de buscar equilibrios internos más o menos estables. Ni el escándalo de Nené Barral , ni la pérdida de la hegemonía en su concello, ni la guerra de dossieres (de la que, según socialistas y nacionalistas, aún faltan capítulos) han podido con él. La sintonía de Louzán con Madrid, a través de Xesús Palmou, es notoria. Pero su principal apoyo es, sin duda, Xosé Crespo, el auténtico hombre fuerte del partido en Pontevedra, que incluso pudo presidir la Diputación en su lugar. Tal vez al de Lalín le toque recomponer los platos rotos si el PP pierde la Xunta.