Mengele

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

27 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

SÓLO SU NOMBRE ya provoca terror. El científico nazi obsesionado por la pureza de la raza y que llegó a experimentar con hombres como si fueran cobayas nunca pagó por lo que hizo. Huyó a la Argentina de Perón, luego a Paraguay y acabó sus días en Brasil, donde se ahogó en una playa. Dulce final para tremendo criminal. Acaban de descubrirse las cartas que escribió durante su obligado exilio y, para sorpresa de los que seguimos creyendo en el ser humano, Mengele jamás se arrepintió. Siguió pensando hasta el final que la mezcla de razas era un sacrilegio y auguraba un triste futuro a los países de América por su exceso de mezcla. Hace falta ser burro. El mestizaje es garantía de mejora. A servidor, que es de todas partes y de ninguna -pura mestura, me dice siempre un amigo- gente como Mengele sólo le provoca una cosa: escalofríos.