Cerrando heridas

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | Consello do Mexillón Ramón Dios, candidato de Opmega a dirigir la DOP, no ahonda en la crisis de los últimos días y se concentra en lograr el apoyo de todos los sectores

24 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a prudencia es una preciosa virtud para todos aquellos que aspiran a ocupar algún cargo de responsabilidad. Ramón Dios, el candidato de Opmega a ocupar la presidencia del Consello Regulador, es prudente por definición. Pero también es optimista: aunque hasta esta tarde no se reunirá con los doce vocales del nuevo consello, espera conseguir su respaldo unánime para acceder a la presidencia del órgano que rige los destinos de la DOP. De hecho, su optimismo va más allá cuando vaticina que la elección del nuevo presidente no tardará mucho en llegar. Buenas vibraciones No parece que Ramón Dios vaya a tener problemas para conseguir el respaldo del resto de los productores. José Ramón González Boo, el primero de la lista de Arousa-Norte y Agame, afirmaba ayer no sentir ninguna atracción especial hacia el sillón de mando, además de reconocer el peso específico que Opmega tiene dentro del sector. El quid de la cuestión es conocer qué harán los depuradores y cocederos. Ramón Dios confía en lograr también los seis votos que suman esos dos subsectores, porque «todos temos que compartir os mesmos obxectivos». El primero, creer en el Consello Regulador y en la «Denominación de Orixe Protexida», unas palabas que Ramón Dios pronuncia lentamente, con énfasis. Creer o no creer Marcos Castro, presidente de Amegrove y otro de los vocales de Opmega en el Consello Regulador, dice estar satisfecho porque «estamos diante do que debería ser o inicio dunha nova etapa, porque conseguimos convencer á xente de que o Consello é importante». Si se cumplen los pronósticos, Ramón Dios llevará el timón de la casa de la denominación durante esta etapa. Y si Javier Figueira, el presidente de Opmega, cumple la palabra empeñada, habrá un nuevo líder al frente de la organización de productores más importante. Así que, si no hay ningún cambio, en un corto espacio de tiempo el gigante del sector mejillonero gallego podría estar envuelto en un proceso electoral del que saldrá una directiva que «terá que crer no consello». Una fe que, a juicio de muchos socios, Javier Figueira no tiene. O la tiene tan poco anclada que «antepoñía os problemas personais con determinada xente -Fino Gondar, o el mismísimo presidente del Consello, José Figueira-» al triunfo de la DOP y del conjunto del sector.