Lo siento, pero no

AROUSA

AREOSO | O |

15 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

UN AMIGO auguraba el sábado que iba a haber mucha gente en la manifestación de Nunca Máis. «Nunca Máis é un sentimento que quedou na xente, por moito que algúns traten de facer del outra cousa». Tenía razón: fueron muchas las personas que acudieron a Santiago para recordar al Prestige y toda la negrura que nos trajo el maldito barco. También tenía razón en lo otro: ayer, el BNG se apropió de esas 20.000 personas -según la policía- que caminaron por la ciudad de la piedra. Y lo siento, pero no. Es cierto que en la marcha ondearon muchas banderas gallegas con la estrella roja. Pero también es cierto que había mucha gente que vestía únicamente los colores de la indignación por todo lo que ocurrió en Galicia hace dos años, y que lo único que pretendían era demostrar que, aunque hayan pasado más de 730 días desde que comenzó la catástrofe, siguen cabreados, cabreados, cabreados. Hablando de esto del Prestige , decía mi amigo que lleva dos años tragándose las lágrimas. Yo me las tengo que tragar también al ver cómo algunos se empeñan en empañar el movimiento social más ilusionante que recuerdo, el de la dignidad. Por eso, por esa dignidad, yo seguiré gritando Nunca Máis cuando pueda. Pero sin tutelas, por favor.