Esta no será la primera vez que las quejas por la gestión o las actitudes del concejal de Cultura llegan al pleno de Vilagarcía. Primero fue la solicitud de reprobación por parte del Partido Popular cuando Roberto Araújo expulsó del auditorio a los cámaras de Telesalnés. En aquella ocasión, sólo los votos del independiente José Luis Rivera Mallo -ex enemigo acérrimo y ahora socio del PSOE en la corporación- salvaron al responsable del área de Cultura de que el pleno condenase su actitud con los periodistas de la televisión local. Tras la frustrada reprobración llegó una pregunta al alcalde, Javier Gago, también durante una sesión plenaria. En aquella ocasión fue el Bloque Nacionalista Galego el que se interesó por los problemas de Araújo con los círculos culturales de la ciudad. El regidor en aquella ocasión se limitó a decir que no había ningún problema y vino a decir que algunas de las actitudes del edil se debían sólo a su forma de ser.