Enfrentado

La Voz

AROUSA

Sin entrar a valorar el mayor o menor acierto de su gestión, lo cierto es que el concejal de Cultura de Vilagarcía ha demostrado una extraña capacidad para poner en su contra a mucha gente. Y lo que es más preocupante, a gente con la que su departamento se relaciona directamente. La gente que lleva toda la vida asumiendo la animación sociocultural de la ciudad -a todos nos gusta que las fiestas nos las den hechas-, la gente del mundillo cultural, que debería inspirar o al menos colaborar en alguna medida en el trabajo de su departamento. El último problema procede de la Cabalgata de Reyes. Esperemos que el asunto no acabe con otra galopada hacia delante.