La fórmula secreta de O Grove

La Voz R.E. | VILAGARCÍA

AROUSA

MARTINA MISER

En directo | Visita al «cocedero» de Porto Meloxo Las puertas de la nueva nave de la cooperativa grovense estuvieron ayer abiertas para los socios. No faltó nadie a la visita guiada por el futuro de la organización

06 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?Nós a esto chamámoslle cocedero, pero en realidade non é eso». Marcos Castro, el presidente de Amegrove, eligió el turno de las doce del mediodía para hacer una visita guiada por las instalaciones de la planta para la producción de precocinados y productos derivados del mejillón que la cooperativa está a punto de poner en marcha. Ayer las máquinas, brillantes y nuevas, estaban paradas. Pese a ello, durante toda la mañana atrajeron las miradas de quienes habían acudido a Porto Meloxo para pasearse por la nueva dependencia. El éxito de la jornada de puertas abiertas demuestra la implicación de los socios en todo lo que pasa en la cooperativa. Y quizás esa implicación de los asociados sea el secreto del éxito de esa organización, situada siempre en la avanzadilla del sector mejillonero. Marcos Castro dice no saber dónde reside la clave del éxito de Amegrove. Quizás, dice, en el tesón de los trabajadores de las bateas, en su temprano afán por asociarse y organizarse, y por su insistente mirada hacia el futuro. Precisamente fue esa mirada hacia el futuro la que hizo que, hace ya algunos años, la directiva encabezada por Ángel Padín decidiese dar los primeros pasos hacia el mundo del procesado del mejillón. Ahora, Amegrove se encuentra ya a punto de cerrar el ciclo. Y en cuanto se superen los períodos de pruebas y los últimos obstáculos, de la factoría de O Grove comenzarán a salir productos terminados. Listos para calentar y comer, o simplemente para abrir y ser inmediatamente saboreados. Marcos Castro, convencido de que «cerrar o ciclo e poñer o producto no mercado xa rematado ten que ser o obxectivo de todos os productores», guarda tras una sonrisa de esfinge el secreto del primer producto que saldrá de la nueva planta. «Só podo dicir que é algo tan sencillo, tan sencillo, que cando saia ao mercado todo o mundo vai pensar '¡como non se lle ocorrera a ninguén antes!'. En todo caso, los productos que se vayan a producir en la factoría no van a hacer competencia de ningún tipo a los compradores y clientes de Amegrove. «Está claro que non vamos a entrar en colisión coa xente que nos compra a nós, porque entón estaríamos sacando mexillón por un lado e perdendo por outro», sentencia el presidente de la cooperativa. Afortunada o desafortunadamente, el bivalvo que se cultiva en las bateas sigue siendo un bien sin explotar comercialmente, ya que la conserva, el fresco y el congelado son los únicos formatos en los que llega al consumidor. Así que queda por delante todo un mundo de posibilidades. Y Amegrove parece dispuesta a explorarlas todas.