La Xunta da los primeros pasos para que la gestión del hospital sea pública

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

La integración del personal en el Sergas supone el 65% del gasto de la fundación Los ATS disfrutarán de la reducción de la jornada laboral por estar de guardia en horario nocturno

04 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Aún a riesgo de caer en un excesivo optimismo, parece que la gestión pública del Hospital do Salnés está cada día más cerca. El acuerdo al que llegaron los sindicatos y trabajadores de las fundaciones públicas sanitarias gallegas con la Consellería de Sanidade así lo indica. El hecho de que se haya aprobado la progresiva integración de los trabajadores en el Sergas, un proceso que deberá culminar en el 2007, implica que la mayor parte de los presupuestos de los que disponen las fundaciones serán ya de carácter público. Hay que tener en cuenta que en el Hospital do Salnés, por ejemplo, el 65% del capital anual se gasta en salarios. Lo demás, son gastos de maquinaria, mantenimiento y programas complementarios. De hecho, la siguiente reivindicación del comité de empresa del centro de comarcal será el cumplimiento del acuerdo al que se llegó en año pasado en el seno de la Mancomunidade do Salnés, que entre otras cuestiones exigía la ampliación del edificio para dar un mejor servicio a los ciudadanos. La cuestión no es baladí. La gestión pública del centro implicaría que la dirección no tendría que ajustarse a unos presupuestos anuales y por lo tanto, se reducirían las derivaciones a Pontevedra que ahora se realizan para no sobrepasar los presupuestos y finalizar los resultados con déficit. Por supuesto, todo ello redundaría en un mejor servicio y en una atención sanitaria de calidad. Sueldos Por lo que respecta al acuerdo alcanzado en Santiago, supondrá para la mayor parte del personal unas subidas salariales que podrían superar en dos años los tres mil euros, que es la diferencia entre lo que cobran los médicos del Sergas y los de las fundaciones sanitarias. En Galicia se beneficiarán de esta medida unos 1.500 trabajadores. Pero el convenio incluye también mejoras de carácter social y laboral. Los ATS, por ejemplo, verán reducida su jornada laboral cuando hagan guardias nocturnas. A una enfermera del Sergas, por ejemplo, que hace 150 horas de día y treinta de noche, se le rebaja la jornada diurna a 140 horas. Las de las fundaciones, hasta ahora, cubrían la guardia y luego seguían con su horario normal. Una cuestión de ahorro Sin restar validez a las negociaciones llevadas a cabo por los representantes de los trabajadores, lo cierto que es que al Sergas parece convenirle la integración del personal en el sistema sanitario público. Al menos es lo que se desprende de algunas sentencias dictadas tras haber denunciado los trabajadores de las fundaciones el impago de las horas extras. Cumplir las sentencias supone para el Sergas un gasto mayor que el de la plantilla integrada, ya que el personal de las fundaciones se rige por el estatuto de los trabajadores y las horas extras se pagan aparte. En cambio, en el Sergas, esas ampliaciones de horario están reguladas por convenio.