Sirenas de alarma en el PP

La Voz

AROUSA

La cosa política

30 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?Imos traballar como cabróns, total para perder as eleccións». La frase, con toda su rotunda sinceridad y su franco pesimismo, corresponde a un alto dirigente del Partido Popular en O Salnés. La suya no es la única opinión quasicatastrófica que parte de las filas conservadoras con los próximos comicios autonómicos como horizonte. Lo cierto es que en el PP arousano, antaño perfectamente seguro y siempre estructurado en torno al eje Cambados, Ribadumia, Sanxenxo, comienza a cundir el nerviosismo. La inexplicable y apresurada respuesta del alcalde de Meaño y presidente de la Mancomunidad, Jorge Domínguez , a la crisis abierta por el clan Baltar, con su ofrecimiento al presidente de la Xunta del respaldo de todos y cada uno de los ciudadanos de la comarca, es sin duda un síntoma de que algo raro sucede. Pero no pasaría de la mera anécdota en la trayectoria por lo demás tranquila y dialogante de Domínguez, si el episodio no se siguiese, como si de una novela se tratase, del capítulo de acoso y derribo al presidente de la Diputación y responsable provincial de los conservadores, Rafael Louzán Abal . Entre Palmou y Cuíña Esto sí afecta profundamente a los alcaldes de O Salnés, que ven con gran preocupación cómo su bastión fundamental y primer espada en el partido podría tambalearse. La posibilidad de que Xesús Palmou caiga de la secretaría xeral del PPdeG, aún sin confirmar en el momento en el que se escriben estas líneas, empeoraría el panorama. No en vano, la conexión entre Palmou y Louzán ha funcionado fluidamente durante los últimos años. Todo lo contrario de lo que sucede con Xosé Cuíña , cuya defenestración en Pontevedra se asocia en buena medida a ambos dirigentes. Cualquier triunfo de la boina supondría un severo varapalo para sus intereses y futuro político. Con la gestión de Louzán siendo observada con lupa, el ojo de los populares conservadores, lejos de apuntar hacia la oposición, dispuesta a meter el dedo en la llaga hasta donde haga falta, se dirige hacia dentro. La identificación de la fuente que nutre a determinados medios de información sobre las contrataciones de empresas y personal por parte de la Diputación constituiye, hoy por hoy, la madre de toda las quinielas, el premio gordo de las disquisiciones políticas en la provincia. Existen caminos que prácticamente todas las mentes lúcidas han transitado. Las pesquisas del PSOE y el BNG, por un lado, ejerciendo su lógico papel de oposición. Por el otro, y como demo a escorrentar, aparece el ex alcalde de Pontevedra, Rivas Fontán , y el famoso dossier entregado a Fraga. Con o sin razón, con o sin incumplimiento de promesas, quien decidió rescatar a Rivas para la política doméstica debe estarse santiguando un día sí y otro también. Insólita teoría abertzale No obstante, existen otros objetivos en la diana de la reacción popular en general, y de la Diputación de Pontevedra, en particular. Un destacado miembro de la Administración provincial señalaba a Nené Barral , primer mentor político de Louzán, ex alcalde perenne de Ribadumia y actual líder de la oposición municipal, como instigador de las hostilidades hacia su antiguo pupilo. Junto a él, apuntan al antiguo portavoz del PP en Catoira, hoy embarcado en una aventura independiente, José Antonio Catoira , como probable fuente de «intoxicaciones» sobre el político conservador con mayor recorrido que ha gestado la comarca de Arousa, con permiso del cambadés Antonio Pillado : «Creen que se han visto perjudicados por actuaciones de Rafael y se mueven únicamente por el rencor y el resentimiento político», les reprochan. Claro que la teoría de la conspiración llega, en este caso, a límites insospechados. La misma fuente de la Diputación asegura que los movimientos contra Louzán parten «de la revista abertzale Kalegorria , que dirige Pepe Rei, un montaje asqueroso». Tal publicación, aunque no dirigida por el gallego Rei, es heredera, efectivamente, de aquella Aldi Beltza que clausuró Garzón en el 2001. Se aventura, de esta forma, una increíble relación entre Barral, Catoira y el universo abertzale. El nerviosismo interno, en efecto, va a más. La debacle electoral Llegado este punto, cabe formular la pregunta del millón. ¿Tienen motivos reales los populares para preocuparse por su salud electoral en O Salnés? La respuesta está en las hemerotecas y en los bancos de datos. Y su contestación, al menos a tenor de las últimas consultas con las urnas, es afirmativa. Desde las autonómicas del 2001, en las que el Partido Popular consiguió mantener el nivel del 97 y logró por última vez superar la barrera del 50% de los sufragios, la suma de socialistas y nacionalistas les ha rebasado en la comarca. Sucedió en las municipales del 2003. El PP incrementó su apoyo en un 2,8% con respecto a 1999. El problema es que PSOE y BNG aumentaron en mayor proporción, hasta superar a los conservadores en más de dos puntos. En las generales del año pasado, los populares cayeron un 6,7% y la actual oposición en el Parlamento de Galicia les metió tres puntos y ocho décimas de distancia en la comarca de Arousa. Los irregulares comicios europeos, pese a la indiferencia de los votantes, ensancharon la brecha hasta un 4,2%. La preocupación del PP parece muy justificada.