El palomar Castrelo fue el lugar elegido para que los quintos de 1940 y la asociación de jubilados de esta parroquia cambadesa disfrutaran de una comida en la que no faltó el baile
23 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La verdad es que no hay nada mejor que hacer en estas frías tardes de invierno que reunirse con un grupo de amigos y disfrutar de la velada. Si además resulta que en ella se puede encontrar uno con aquellos a los que menos a menudo ve, pues mejor que mejor. Eso debieron pensar por lo menos la asociación de quintos de 1940 y la de jubilados de Castrelo, que escogieron esta parroquia cambadesa para celebrar sus ya tradicionales comidas anuales. Unas fiestas en las que no faltaron ni la buena comida, ni el vino, ni la música ni, por supuesto, las ganas de pasarlo bien. ?iren que casualidades de la vida, las dos celebraciones tenían lugar a pocos metros de distancia. Si los quintos escogieron el restaurante O Noso Bar, los jubilados optaron por el restaurante del hotel Cruceiro. También el programa de actos era similar. Ambos comenzaron con una misa, los primeros en Noalla y los segundos en Castrelo, para pasar después a disfrutar de una abundante comida. Lo mejor llegó con la hora del baile, en el que más de uno pudo demostrar sus habilidades en la pista. ?a asociación de quintos está formada por personas que nacieron en 1940 en la comarca de O Salnés. Hace ya años que decidieron constituirse en agrupación y cada año organizan numerosas actividades. La comida de ayer fue una estupenda ocasión para encontrarse con sus compañeros. También en la villa del albariño estuvieron ayer de fiesta. En este caso, los feligreses de la parroquia de Santa Mariña Dozo celebraban la toma de posesión de José Aldao como cura párroco. Este sacerdote lleva nada menos que 39 años trabajando en este municipio y sus feligreses quisieron agradecérselo con una fiesta por todo lo alto. A la misa acudió incluso el arzobispo de Santiago, Julián Barrio , además de numerosos vecinos.