Análisis | La séptima jornada de Liga Santi Crego, máximo realizador de Tercera División, representa los pros y los contras de su equipo, el Grove, último clasificado con dieciocho tantos encajados en lo que va de campeonato
11 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?s difícil, por no decir inédito, que el conjunto que cuente en sus filas con el máximo realizador de la categoría ocupe plazas de descenso. Esta circunstancia, sin embargo, se encarna en el Deportivo Grove en la persona de Santi Crego. Cotizado goleador, que recaló en la pretemporada del ejercicio 2003-04 en Monte da Vila cuando todo parecía indicar que su llegada al Arousa era un hecho, no rindió a su mejor nivel en su primera temporada con la camiseta blanca. Una lesión al inicio de la campaña pareció romper su regularidad. Pero en la presente temporada, las cosas cambiaron. Llegó otro cañonero de la categoría, Carlos Palmás, y el entendimiento entre ambos sobre el terreno de juego parece funcionar. Ellos marcan goles, pero el equipo no funciona. Crego es el pichichi, pero también el colista. Y la causa hay que buscarla en los tremendos problemas defensivos que el Deportivo Grove está teniendo. Sus dos últimos partidos son el mejor ejemplo de lo increíble de su situación. Marcó cinco goles a domicilio, dos contra el Alondras y tres frente al Vilalonga, y se volvió de vacío de ambos desplazamientos. Una situación que hace que Jacinto Barreiro reclame algún refuerzo para la defensa. Otros años el mejor aliado del conjunto del Monte de Vila y en esta temporada muy debilitada por las bajas y por las sanciones. Así, quien debería ser uno de los puntales, Xandro, no se sabe muy bien cuando podrá recuperarse de su lesión. Y uno de los centrales fichados, César, tendrá que pasar más de un partido en la grada tras su expulsión del pasado domingo. En realidad, el encuentro de rivalidad disputado en el Nuevo San Pedro reflejó bastante bien lo que está siendo el transcurrir de la temporada tanto para el Vilalonga como para el Deportivo Grove. Ocho goles en un derbi es otro de los fenómenos paranormales en una Tercera un tanto extraña. Porque el Vilalonga también tiene como una de sus mejores virtudes la de entretener a los aficionados propios y rivales con muchos goles. Once tantos lleva el conjunto de Santi Padín, el segundo equipo máximo realizador de la categoría tras los grovenses, pero los quince que ha encajado le impiden estar en una posición más acorde con su poder realizador. Al menos, y como consuelo ante el inminente derbi contra el Arousa, el Vilalonga ha conseguido ubicarse fuera de las plazas que condenan al descenso. El conjunto de Milucho, por su parte, parece haberse habituado a la zona alta. El vértigo no lo ataca y su empate en el terreno de juego del Deportivo B es un resultado cuyo verdadero valor se podrá comprobar en cuanto el filial herculino comience a carburar. Los vilagarcianos tienen su mayor virtud en el gran defecto de sus vecinos, la seguridad defensiva. Solamente tres goles encajó Jorge Pérez en los siete partidos. El domingo llegarán Nacho y Ropero, ambos en plena racha, dispuestos a hacer añicos la solvencia del guardameta.