En directo | El consellerio de Política Agroalimentaria visitó Ourense José Antonio Santiso destacó las iniciativas de asociación en el sector vitícola y la introducción de las nuevas tecnologías en sus primeros actos oficiales en la provincia
08 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?oles, A Peroxa y Ribadavia fueron los vértices de la visita de José Antonio Santiso Miramontes, nuevo conselleiro de Política Agroalimentaria, quien siguió de cerca distintos proyectos que el departamento autonómico tiene en marcha dentro de la provincia. La jornada comenzó con una reunión de trabajo en la delegación provincial, donde dio un repaso a los frentes abiertos, en cuanto recuperación de razas autóctonas y desarrollo agroganadero. En ese sentido se entrevistó poco después con el presidente de la Diputación, José Luis Baltar, y los alcaldes de municipios donde se lleva a cabo ese trabajo. Así analizó los detalles de la concentración parcelaria que se necesita para crear una sociedad agraria de concentración en A Peroxa, donde 40 propietarios aportarán diez hectáreas de tierra amparada en la Denominación de Origen Ribeira Sacra, una iniciativa similar a la que pretende incluir a 73 viticultores de Amoeiro. En todo caso, por lo que al sector vinícola se refiere, la visita tuvo una estación destacada en la Cooperativa de O Ribeiro, en la finca Coto de San Cibrao y en las Bodegas Docampo. El titular de Política Agroalimentaria destacó el modelo ourensano como un ejemplo de lo que se puede conseguir con el asociacionismo y la inclusión de las nuevas tecnologías para la elaboración, no sólo del vino sino también del Orujo de Galicia. Santiso también se interesó por la evolución del nuevo Tostado do Ribeiro, el vino dulce que presentará este año la cooperativa, partiendo de la tradición popular. En tierras de Ribadavia fue donde el conselleiro anunció un inminente encuentro -se habla de la fecha del próximo lunes- con los sindicatos agrarios, para debatir sobre la mesa de precios de la uva. Una convocatoria que no convenció en absoluto a las fuerzas sindicales, al considerar que llega demasiado tarde. Al contrario, se muestran favorables a aprovechar el cónclave para exponer sus propuestas sobre los contratos homologados o la misma Lei do Viño, que próximamente se debatirá en el Parlamento Galego.