Cuestión de promoción

FÁTIMA FRIEIRO

AROUSA

AREOSO | O |

21 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA EXPERIENCIA me ha demostrado que lo importante en esta vida es promocionarse, vamos, saber venderse y, sobre todo, llegar al público. Las calles están llenas de artistas que, en la clandestinidad, premian con su arte a los pocos que se paran a escucharlos. El Certamen audiovisual organizado por el Liceo casino de Vilagarcía es un claro ejemplo de esta situación. El concurso cuenta este año con un éxito de participación sin precedentes. Se han presentado 271 cortometrajes llegados incluso desde México o Estados Unidos. De contar con una buena promoción, la iniciativa saldría en las páginas de cultura de todo el país. Por el contrario, en el primer día de proyecciones sólo cinco personas ocupaban las butacas en el inicio del espectáculo. Todo un fracaso que el organizador no podía entender. Yo puedo explicarlo. En este caso, culturizarse en el cine de nuevos productores era gratis. No es cuestión de pela. Aquí no valía la queja de algunos de que «la cultura es inadsequible para familias trabajadoras». Quizás un centenar de carteles colocados estratégicamente en la ciudad ayudarían a aumentar el público. Todo es cuestión de darse a conocer.