Entrevista | Carmen Avendaño Ha dedicado su vida al combate contra el narcotráfico y la ayuda al drogodependiente a través de Érguete, y ahora la viguesa recibe un premio a toda su trayectoria
11 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Carmen Avendaño se ha hecho fuerte con los años y ha sabido plantarle cara al narcotráfico desde la crudeza de ver a sus hijos sufrir por las drogas. Ahora, recibe un premio en homenaje a su lucha de parte de todos sus compañeros de Érguete. - La verdad es que agradezco muchísimo este reconocimiento de mis compañeros. Me siento muy orgullosa. Es una especie de punto final a mi dedicación total a la asociación, veo la esperanza de una asociación viva y en movimiento. -¿A qué se dedica ahora? -No tengo tiempo a aburrirme, presido la federación gallega, tengo un trabajo de gestión, estoy con el programa de las prisiones e intento conseguir muchas cosas para esto y por supuesto presido Érguete, es algo que nunca podré dejar. -¿Cuánto tiempo lleva la asociación Érguete? -Lleva 20 años, pero yo llevo trabajando desde hace 32. Son muchos años. Ahora contamos con más recursos para las familias y para los propios enfermos. - ¿Cómo valora la situación de la drogadicción en la actualidad? -Me gustaría resaltar una especie de repunte en el consumo de heroína. Proviene de Afganistán y ha estado muy calmado, pero ahora ha dado salida a toda la producción. Se empieza a detectar en la sociedad y a mí me empieza a preocupar. La juventud no sabe lo que destruye. -¿Por dónde cree usted que pasa la solución a este problema? -Llevamos mucho tiempo luchando para que la drogadicción no se cure en la cárcel. Nadie quiere ver que es una enfermedad. Hay una falta de sensibilidad muy grande por parte de los partidos políticos. Los ven como simples delincuentes. -¿Qué debería hacer el Gobierno? -Hay que hacer una política mucho más intensiva, encaminada a la investigación económica y al control de las producciones en los países productores y hacerse eco de la realidad. - ¿Quién debe ayudar al drogodependiente? -Hay muchos recursos para acudir a numerosas asociaciones pero la labor más importante la tiene su familia. Hay que trabajar muy duro, es un campo muy árido que hay que labrar día a día. Son individuos y familias que tienen complejos y eso es lo primero que hay que curar. -Alguna vez, cuando la actividad de Érguete era muy activa, ¿tuvo miedo? -Supongo que sí, no soy ningún supermán pero supe dominarlo. Las situaciones eran tan duras que el miedo se convierte en algo secundario. Mi indignación pudo más. Con el tiempo pierdes fortaleza física, pero me queda mucha fuerza mental. -Después de su experiencia, ¿qué recomienda a las madres que están en esa situación? -Es un problema que sigo viviendo. Le digo a las familias que estén unidas, que no se culpen por lo que ocurre y lo cuenten desde el no complejo. En mi caso mi marido se ha convertido siempre en mi pilar fundamental. Sin él no hubiese llegado a nada. -¿Cómo ve a los narcotráficantes? -Yo soy la bicha para ellos. Incluso me han enviado colombianos para matarme, pero me da igual. Aunque mi llama se apague, hay muchos detrás que van a continuar. Esto ya es una hoguera.