El ansia de llegar a buen puerto

Rosa Estévez María Hermida VILAGARCÍA

AROUSA

En directo | El debate sobre las instalaciones náuticas grovenses Impacto ambiental, impacto económico y evaluación de la demanda de amarres deportivos. Esos son algunos de los informes que reclaman los colectivos grovenses

31 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?í al puerto deportivo, pero con todos los estudios y todos los informes necesarios sobre la mesa y más tiempo para presentar alegaciones. Esa fue la conclusión de la reunión que el lunes protagonizaron los colectivos sociales del municipio al conjuro de los grupos de izquierdas. Los políticos salieron de ese encuentro con un mandato: el de que pusiesen sobre el papel aquellos puntos en los que todo el mundo está de acuerdo. Mañana ese documento pasará el filtro de una nueva reunión. Mientras tanto, hoy mismo, la oposición trasladará al gobierno local el «sentir xeral» de los colectivos, y buscará la forma de que estos «sexan escoitados no concello», en una reunión en la que también esté la alcaldía o en un pleno en el que los colectivos puedan intervenir. Con ese acuerdo se respondía a la pregunta que, al comienzo de la reunión, había planteado el presidente del Centro de Iniciativas Turísticas: «¿Que facemos co que falamos aquí? ¿A donde vamos con esto?». Los documentos En la reunión algunos reclamaron una asamblea de Emgrobes. Pero el gran tema de la noche fue el informe medioambiental que todos los colectivos creen imprescindible para que el puerto -sean las dos opciones de Portos, sea la de la cofradía- pueda realizarse. «Para facer o boceto que nos presentaron, algún tipo de informe teñen que ter, do contrario sería unha ousadía», decía el CIT. La cofradía recordó que «ya solicitamos varias veces esos informes, si existiesen, nos los habrían mandado». Xan Caneda, de EdeG-EU, tomó la palabra para exponer una de las grandes dudas que se cierne sobre el proyecto: «a legalidade do proceso, porque a documentación é contradictoria, nun lado di que non hai estudio e noutro di que si». Con el acuerdo de pedir ese informe, el debate avanzó. Una pulla a la cofradía desde el Club Náutico: «¿E os estudos que se pidan, digan o que digan, ídelos creer?». «Home, se me din que unha praia é un lodazal, eu non o vou crer aínda que o firme o Rei de España», respondió el patrón mayor. A su juicio, «temos que xogar a partida con todas as cartas enriba da mesa». Esas cartas serían los estudios de impacto ambiental, económico y sobre la demanda de amarres náuticos en las Rías Baixas y en la de Arousa en la próxima década. Ayda Filgueira, del PSOE, dio un voto de confianza a los informes elaborados por los técnicos de la Administración. Carlos Álvarez, del BNG, insistió en lo fácil de llegar a alegaciones conjuntas genéricas. Y Caneda pidió un momento de reflexión: «¿queremos que O Grove sexa Marbella?». Una voz recordó que, por tanto meditar, el municipio seguía sin piscina, sin infraestructuras, sin nada. «Para facer as cousas mal, ás veces é mellor que non se fagan», retrucó el esquerdista. Olleros, de Hostelería acudió a apagar el fuego, citó a Garzón y resumió: «eses informes deben darnos a confianza de que o que se vai facer é o mellor».