En procesión, como alma en pena

La Voz

AROUSA

El palomar Las calles y los locales más concurridos de Vilagarcía se llenaron el viernes de espectros que componían la popular procesión de la Santa Compaña

28 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Miedo me dan a mí estas cosas. Cuando me dijeron que tenía que ir a cubrir el evento me inventé toda una sarta de excusas para escaquearme. Desde que estaba enferma hasta que tenía una cena romántica a la luz de las velas. Mentirijillas piadosas que no funcionaron. Yo soy de esas personas que no creen en los sucesos paranormales ni en ninguna de esas tonterías, pero aún así, les tengo respeto. El creador de ese viejo dicho de que habelas hailas hacía referencia a algo y por eso no me fío. El viernes pasé, lo que se puede denominar, una verdadera noche de terror. No, no estoy exagerando, las imágenes hablan por sí solas. Vilagarcía celebró su Noche de Ánimas con una gran procesión en la que no faltaron ni velas ni ataúdes. Almas desamparadas Ataviados con sábanas blancas y con la cara maquillada al estilo más macabro, la comitiva salió en procesión desde el auditorio seguida de más de un centenar de personas que parecían hipnotizadas con el espectáculo aterrador que se estaba viviendo. Yo, me quedé quietecita y, tal como me había enseñado mi abuela cuando era pequeña, dibujé un círculo, me metí dentro y me puse a rezar una de esas oraciones que apenas pronunciaba desde el día que hice la primera comunión. Todo esto, por si las moscas y para evitarme sorpresas. Nada, que aunque sé que a muchos de ustedes les parecerá una tontería a mí aún me tiemblan las piernas al ver las fotos. La gente que se encontraba en los locales se reía al ver entrar la procesión. A eso lo llamo yo tener un humor frívolo. Por si acaso, yo he puesto en la cabecera de mi cama un puñado de ajos. No vaya a ser.