Unións Agrarias solicita medidas para paliar la grave crisis en la que está inmerso el sector Las industrias pagan cada vez menos por ave sacrificada y la mortandad se incrementa
27 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Unións Agrarias, que ya el año pasado se encargó de denunciar la difícil situación en la que vivían los dueños de las granjas avícolas, que veían como cada año menguaban sus beneficios al percibir de las industrias cantidades ridículas por cada animal sacrificado, asegura doce meses después que la situación sigue igual, pese a haberse alcanzado en enero un acuerdo para regular los contratos. Según el sindicato agrario, la industrial no tuvo en cuenta en lo que va de año los términos que se especifican en dicho documento; los productores siguen percibiendo cada vez menos por los animales y eso, unido a que la mortandad es cada día mayor, supone unas pérdidas que en la comarca de O Salnés, según Unións Agrarias, alcanzan los tres mil euros por explotación, lo que aboca a muchas de ellas al cierre, teniendo en cuenta que los beneficios medios anuales son de seis mil euros en cada una. Subida de los precios La situación no es nueva ni es exclusiva de las granjas gallegas, pero el sindicato subraya que si en el resto de España se paga a 0,34 euros cada animal sacrificado, en Galicia la cantidad baja hasta los 0,29 euros. Mientras, el precio de los piensos sigue subiendo, este año 2,5 de las antiguas pesetas por ave, con lo que los costes aumentaron 688 euros por granja. A estas circunstancias que no hacen sino incrementar la crisis en la que lleva inmersa el sector se une la calidad de dichos piensos. Según denuncia el sindicato, se están sustituyendo por productos que, pese a estar homologados, son e menor rendimiento, lo que da lugar a una mayor mortandad de los animales, que no están acostumbrados a este tipo de alimentación. Asegura el sindicato que la pérdida de pollos en Galicia pasó de un 6 a un 8,5%. Y son los productores los que tienen que hacer frenta a estos gastos, sin que los beneficios ayuden a paliar dichas pérdidas. En la comarca de O Salnés se ven perjudicados por esta situación 140 explotaciones avícolas que se ven atadas de pies y manos y sin capacidad de negociación. Por eso Unións Agrarias, ante el cambio de Gobierno, pide al Ministerio de Agricultura que medie para paliar la situación. En saco roto Las denuncias que se hicieron el año pasado, encaminadas a alcanzar acuerdos que obligasen a las industrias a pagar un precio razonable por las aves, al parecer cayeron en saco roto, ya que a lo largo de este año se repitió la situación y los granjeros tuvieron que aceptar los precios fijados de forma unilateral por las empresas comercializadoras, lo que desembocó en pérdidas que alcanzan los tres mil euros por explotación. Unións Agrarias quiere que de nuevo se negocie el asunto par fijar los precios, mejorar los seguros a los que se pueden acoger los productores y se acometa una reestructuración del sector.