Rodeo para apagar un incendio en la peatonalizada Ramón y Cajal

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

24 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

A las seis y media de la tarde, el propietario de la que antigua panadería Lourido, en la calle Ramón y Cajal, llamó a los bomberos para avisar de un incendio en su establecimiento. Al momento salió una dotación que trató de llegar lo antes posible al lugar del siniestro para acceder a la calle por Ramón y Cajal. Misión imposible. Al llegar, con las sirenas sonando, se dieron cuenta de que unos pivotes colocados a la entrada de dicha calle, peatonalizada recientemente, les impedía el paso. Tras unos momentos de duda, los bomberos siguieron por Rey Daviña para entrar en la calzada a través de la plaza de Ravella. El fuego se originó en una chimenea de ladrillo que se recalentó y se extendió al falso techo del primer piso. Los operarios extinguieron las llamas y luego retiraron el falso techo como medida de seguridad. Tras asegurarse de que el incidente no había afectado a otras estructuras -se trata de una calle en la que la mayoría de los edificios son antiguos- dieron por finalizado el operativo. No es la primera vez que estas actuaciones urbanísticas entorpecen la labor de los bomberos. Ya hubo quejas hace unos meses cuando las obras del párking de Xoán XXIII retrasaron la llegada a un incendio en Os Duráns. Los bomberos desconocen si existen llaves para bajar los pivotes que se colocan en distintas calles del casco urbano. En todo caso, dicen que de haberlas, ellos no las tienen.