La disputada foto de agosto

La Voz M. S. | VILAGARCÍA

AROUSA

Reportaje | La Festa dos Productos do Mar desemboca en un conflicto institucional El presidente de la Diputación y varios alcaldes populares asistieron el domingo en A Illa a un homenaje a Ramón Ferro al que el regidor isleño no fue invitado

23 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?enos mal que estamos en agosto y medio país está de descanso y el otro medio a ralentí. Porque nuestros políticos siguen que no paran, hasta el punto de que incluso encuentran tiempo para los conflictos institucionales. A falta de obras que inaugurar, nuestros líderes se disputan estos días el protagonismo en cuanta fiesta gastronómica se organiza. El domingo, en Carril, PP y PSOE rivalizaron en número de representantes. Pero el problema más grave surgió en A Illa. A la Festa dos Productos do Mar que organiza el club Céltiga acudió el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, bien flanqueado, como suele ser habitual, por varios alcaldes del PP en la comarca. Louzán llegó a A Illa con una misión: entregar una pala a Óscar Graña y Ramón Ferro como reconocimiento por sus éxitos deportivos. Esto no tendría nada de particular si no fuese porque alguien olvidó invitar al alcalde de A Illa. Y este despiste no sentó bien en carnes socialistas. Fue el ex concejal Julián García el encargado de sacar a la luz ese malestar. Y lo hizo sin ahorrar en críticas para los representantes populares. «Un séntese mal por non haber estado alí para poder aplaudirlles», dijo ayer, censurando que no se diese publicidad a ese homenaje. Pero no fue eso lo que peor sentó a García, porque «o que non é de recibo é que os representantes das institucións perdan as formas». Lo explica así: «alguén debería dicirlle ao presidente da Deputación que cando vai a un pobo para un acto público representando á Deputación de tódolos pontevedreses, o incuestionable é chamar ao alcalde». Esta falta de cortesía no le extraña, sin embargo, de algunos concejales que «prefiren ir á inauguración dunha piscina en Ribadumia que aos actos aos que están invitados no seu propio pobo». Hubo críticas para los alcaldes asistentes, que «como a eles non lles gustaría que llo fixeran, tampouco eles llo deberan facer a un compañeiro». Y para un concejal «doutro pobo» del que «non é nova a fobia que lle ten ás persoas da Illa». En el fondo, para el ex edil, es un problema de no saber «separar o que cada un pensa a título particular do que se ten que facer cando se representa a unha institución».