CON GOTAS
16 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LAS FIESTAS son para todos. Para los grandes, para los pequeños, para los guapos y los feos. Con esta excusa nos cuelan cada año en Vilagarcía orquestachada, caspa, garrulismo y todas esas atracsiones que, en teoría, adora el populacho. Lo mismo que en Cambados, O Grove, Valga, Madagascar y cualquier rincón del mundo que tenga la fortuna de contar con una comisión organizada y subvencionada. Todo esto lo soportamos los mendas, lo asumimos igual que saludamos que el sol salga por el Este y se ponga más allá de las bateas. Pero lo que se va de madre es lo de las barracas de la TIR. Ahí no funciona nada antes de las siete de la tarde. Bajo cada día alucinado, intentando explicarle a mi hijo y a sus amigos que no pueden montar en los caballitos porque están cerrados. No sé. Igual es que el concejal se levanta tarde. El pobre.