13 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
Estamos más que hartos de ver playas manchadas, peces muertos en los ríos y de tener que taparnos la nariz una y otra vez. Los vertidos contaminantes que sufren los ríos y el mar en la comarca de Arousa-O Salnés son una terrorífica constante que no hace más que reflejar el imparable proceso de degradación medioambiental al que estamos sometiendo a una de las costas más bellas e interesantes del continente europeo. Este baja, más que a los vertidos en sí, va dedicado a todas esas empresas, dirigidas por desalmados e irresponsables, que siembran de porquería nuestras costas. Por no hablar del caso del niño de Vilanova. Eso ya es lo último.